¡Oh, Lorde! ¡Qué bella es Ella!

Lorde aterrizaba por primera vez en Barcelona este año, tras esquivarnos en la gira de su álbum debut, Pure Heroine. La que escribe tenía la esperanza de que viniera entonces ni que fuera a una Apolo, como hizo la también kiwi Kimbra, pero no fue así. Sus seguidores, no obstante, vieron cumplido su sueño este pasado lunes en el Sant Jordi Club, con un show de presentación de Melodrama. Un espectáculo de una hora y media que resultó a poco, pues un concierto excelente sin necesidad de parafernalias superfluas siempre sabe a aperitivo solamente.

Lorde

A punto de cumplir los 21 (como gran parte de su público), si algo me impactó nada más verla entrar en el escenario es lo bella que es Ella Marija Lani Yelich-O’Connor. ¡Oh Lorde! Por otra parte, cualquier temor que pudiera tener de exceso de influencia de su ya no tan amiga Taylor Swift se desvaneció viéndola bailar con su peculiar estilo, con una amplia sonrisa permanente, un vigor constante y un emotivo parlamento, dirigido no solo a los fans del lugar sino también a todo aquél que, como ella, en algún sentido se ha sentido o bien demasiado, o bien demasiado poco, como bien explica en su segundo álbum, Melodrama. 

La escenografía, sencilla: un televisor un pelín demasiado cerca del suelo que marcaba los interludios del concierto, unas luces a modo de ramal de flores que combinaron perfectamente con los girasoles gigantes que le proveyeron unos asistentes y dos bailarinas destacables pero que poco interactuaban con Lorde. Hubo también tres cambios de vestuario siempre muy en la línea de Lorde: un traje chaqueta negro que para nada refleja la figura que se percibe de la cantante en televisión, un vestido fresco blanco y lentejuelas variadas para el fin de fiesta. Un fin de fiesta que dejó al público con la certeza de haber presenciado un espectáculo fresco a la vez que estudiado y con una calidad destacable que no hace más que confirmar que Lorde tendrá solo dos álbumes, por el momento, pero su talento promete una carrera extensa, lejos de ser un fenómeno de usar y tirar.

Voy de frente cuando reconozco que la dificultad vocal de los temas de Lorde no es equiparable a las competiciones de deportista de élite, pero ello no desmerece ni su calidad vocal, ni su puesta en escena, ni su profesionalidad con el loop. Aun con una producción y calidad sonora cuidada, el Sant Jordi Club amilanó quizás los silencios que aportan fuerza y efecto “momentum”, especialmente en Melodrama, pero todo ello pasó desapercibido para el público, en todo momento entregado, respetuoso y conocedor del mundo Lorde. Efectivamente, no hubo sold-out, pero los allí presentes saben que Lorde no entra fácilmente, pero cuando entra, lo hace para quedarse.

No puedo darle más que las gracias por empezar con “Homemade Dynamite”, que aquí la que escribe había tenido todo el santo día martilleándole el cerebro. Muerto y dinamitado el tema, Dy-dy-dy-dynamite dio paso a, ¡oh Lorde!, la inesperada “Magnets“, con la que colaboró en el último álbum de Disclosure. Si la noche era evidente que había empezado por todo lo alto, los ánimos no bajarían en ningún momento. Puede que echara de menos la hunger-gamesiana “Yellow Flicker Beat”, cuya impactante interpretación en los AMAs del 2014 le dio motivos de sobra a David Bowie para decirle a Ella que estaba (y está) en el buen camino, a pesar de (o además de por gracia de) su descoordinación corporal tan genuinamente Lorde. No obstante, no me puedo quejar de la presencia de “Sober”, “Green Light” (con confeti de “Melodrama Forever” incluido), “Buzzcut Season” (mi preferida, de lejos, del álbum debut), “Liability” o la más-que-trallada “Royals”. Si no sales de un concierto pensando que le has encontrado una nueva lectura a algún tema, algo (malo) pasa. Nuevamente, no fue el caso: lo acartonado de “The Louvre” pasó totalmente desapercibido para dar lugar a un tema que, sin duda, creó una burbuja sonora y clamorosa en el recinto, como lo hizo también “Perfect Places”.

No sabemos si el Sant Jordi Club fue un “perfect place” para Lorde pero, sin duda, lo fue para lo que ha sido uno de los mejores conciertos de este año en la Ciudad Condal. ¡Oh, Lorde!

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Alborotador Gomasio’s Single Release Item

alborotador gomasioI almost forget about writing about this short news item I wrote last week. The present events in Catalonia have us all in a kind of emotional shock. Hence my delay in writing this entry. Anyways, it’s just a small piece writing about the single release and a small description of the videoclip that accompanies it.

‘Las Chicas Lo Petan’ Item

pertiga-cartel-RGB.jpgNow that feminist movements are on their heyday, a new event has come to add to the whole thing. I’m talking about the ‘Las chicas lo petan’, hold by a new label called ‘pértiga music’. While I’m not so sure why having only women could be a reason for success, it is, anyway, the hallmark of this whole movement and label. Wherever all this take us, here‘s the little piece I wrote about the event and the label’s birth.

Desert Mountain Tribe Gig Announcement

desert mountain tribeHaving two jobs and trying to be a collaborator for online magazines at the same time makes it a bit impossible to be able to be everywhere when required. That’s why an overlapping meeting of one of my jobs is what prevented me from attending Desert Mountain Tribe‘s gig as a press member. Darn! Instead, I had to go with just the announcement of the release of their latest videoclip and of their concert on September 14 at Sala Sidecar. Oh well, next time…

Interview With Artist Javi Corellano

Javi Corellano - Barcelona After The Flood
Barcelona After The Flood – Javi Corellano

After I don’t know how many frustrated attempts to carry out an interview with some musician or artist, last Monday I had the pleasure to meet artist Javi Corellano, who is opening his new exhibition The Glowing End on Thursday 13 at the Nasty Garage. It was a pleasure to chat with this charming man as well as with his manager, Montse Carreño, who was most kind and attentive before, during and after the interview.

I had never prepared an interview with an artist, so I just followed the google-the-interviewee-as-much-as-you-can procedure and got to know quite a few curious things about him and his multifaceted work that I hope you will enjoy reading about in this interview, published in Hipsterian Circus.

Enormes Foster the People en Razzmatazz

Lo mejor de ir a un concierto sin expectativas (y sin haber investigado para nada el directo del grupo en cuestión) es que te puedes llevar una sorpresa. Es más, te puedes llevar una grata sorpresa.  Tan grata como la del concierto de presentación del tercer trabajo de Foster the People, Sacred Hearts Club, del que salí diciendo: ¡Enormes Foster the People!

foster the people

Foster the People, siguiendo la moda de sacar adelantos de álbumes aún por publicar (Sacred Hearts Club saldrá el próximo 30 de julio), han hecho ya cuatro adelantos del álbum (si es que el EP III lo es también), uno de los cuales, ‘Loyal Like Sid & Nancy’, sirvió como pistoletazo para el inicio del concierto. Se atrevieron también con III al completo. Una lista equilibrada, con lo más representativo de los dos álbumes anteriores (Torches, 2011; Supermodel, 2014), en la que tampoco faltó un tema favorito por muchos del Supermodel (‘Coming Of Age’), y otros éxitos de su álbum debut, como son ‘Houdini’, ‘Don’t Stop’ y la archiconocida ‘Pumped Up Kicks’, de la que te das cuenta una vez más que porque sea la más famosa no tiene que ser tampoco la más representativa de la banda musicalmente hablando. No obstante, los temas de Foster the People “engañan”, pues bajo la aparente alegría y energía melódica se esconden críticas sociales contundentes, como es la del tema de marras y el mensaje que lanzó Mark Foster hacia el final del concierto.

Y hablando de Mark Foster (y obviando otros aspectos como luces y puesta en escena, pues un Razz da para lo que da y lo que da lo aprovecharon bien)… ¿es políticamente correcto decir que es el p*t* amo? ¿Me dejáis? Pues, ea. El tema es que hace nada que he hecho un curso de liderazgo y comunicación en el aula en el que se hacían paralelismos con estilos distintos de directores de orquesta. Esto es lo que me lleva a decir, aunque aplicado a un contexto distinto, que el joven de 33 años merece el título de Mark-the-Fucking-Boss-Foster. Como cualquier buen líder, es asertivo sin ser excesivamente autoritario. Además, disfruta como un niño en el escenario, lo que invita a la motivación del resto de la banda. Reconoce los talentos ajenos y los destaca en su justa medida a la vez que intenta que pasen desapercibidas las flaquezas (un botón del teclista desconectado por descuido ajeno). Su expresión inicial puede que sea un pelín seria sin llegar a la mala leche, ya que lo que transmite es una confianza exacerbada en lo que hace. No es tampoco para nada disonante con la del resto de miembros y es maleable a la situación, comunicando así su acercamiento al público a la vez que se mantenía en su isla interpretativa. Su autoridad jerárquica (para algo es el frontman) y de conocimiento se justifican con su trabajo de compositor y su calidad vocal, con la que no escatima ningún esfuerzo. Sobre su disposición, pues bien, solo hacía falta ver el sudor fruto de la pasión puesta en cada una de las frases melódicas y en el control del conjunto para ver que su disposición va más allá de montar un espectáculo e irse para casa, que mañana será otro día. Pero para mí, lo más importante de todo y que destaco de Mark Foster es que comparte una meta común con la del resto de miembros de su banda (además de seguir ganándose el pan, claro está): ofrecer un espectáculo robusto, contundente, de una maquinaria perfecta, con un trabajo detrás que no es de un día ni de dos, dejando espacio para el disfrute grupal y para la creatividad individual, dotando así a los miembros de Foster the People de una labor con significado global. Lo dicho: ENORMES.

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Cruïlla eclèctic – Dia 2 (Little Steven i Pet Shop Boys)

En la segona jornada del CruÏlla, hi havia tres noms imperdibles: Benjamin Clementine, Little Steven i Pet Shop Boys. Havent vist ja el primer, i avui tenint Foster The People a l’agenda, vaig optar per limitar-me als dos últims.

Steve Van Zandt, àlies Little Steven, mà dreta de Bruce Springsteen a la E Street Band, va brillar davant un públic format, a les primeres files, de fans fidels de… Pet Shop Boys! Efectivament, a quarts de vuit qui ja ocupava posicions per assegurar-se una bona visibilitat eren els membres del club de fans de Pet Shop Boys, mobilitzats alguns d’ells en grans grups. Little Steven, guitarrista i cantant, va brillar, però també ho van fer, com qualsevol bona banda de blues, la resta de components, especialment els metalls (la flauta travessera al principi una mica massa pel volum desproporcionat) i les coristes, tot i que pobretes, el vestuari que ens duien no era pas el més adequat per aguantar petaques de micròfon amb tant de bot i meneíto. L’únic moment més fluixet, potser, va ser el moment d’enllaç de tres temes amb aires de calypso. Per la resta, tot el que us pugueu esperar d’una banda de rock i blues de les de tota la vida hi va ser, i ben representat.

Little Steven CruÏlla 2017

Pet Shop Boys encetava el concert amb un “Somos los Pet Shop Boys y hoy todos somos pop kids“. El mateix “pop” (i altres referents a la discografia de la banda) que es veia en les desenes i desenes de samarretes que desfilaven en les primeres files de davant de l’escenari. Davant d’un públic de mitjana d’edat granadeta, Neil Tennant i Chris Lowe (granats del tot) van estar acompanyats de tres músics més joves que van defensar els temes nous i els de sempre dels elegantíssims anglesos (pues están los chándales de Pet Shops Boys y están los chándales de Jamiroquai). Que tenien el públic al seu favor era un fet, però que aconseguirien fer-ne plorar a alguns al final del concert estava per veure. I així va ser. No diré que van triomfar més els temes de sempre que els nous perquè només tinc el referent dels fans de les primeres files i aquests es desganyitaven amb tot, però que malgrat tornar al passat Pet Shop Boys són capaços de donar nous i frescos girs als seus temes de sempre i amb gust es va també constatar amb “Go West” i una dolça versió de “Home And Dry”.

pet shop boys cruÏlla

Neil Tennant tampoc té la necessitat de deixar-se la pell fent acrobàcies als 62 anys al so de synthpop. Lluny de resultar repetitiu, però, l’elegància natural i el paper ben après al llarg dels anys van fer que resultés un concert dinàmic i variat. Els constants canvis de vestuari i de capes de l’escenari van ajudar també a l’evolució del concert, amb constants canvis de posició dels músics (excepte de Chris Lowe) i capes mòbils de decoració. Potser els vídeos de les produccions no mataven, però aconseguien fusionar-se perfectament amb els temes i amb les posicions estàtiques estudiades de Tennant. Que hi hagués bis, malgrat ser un festival, va ser també una sorpresa difícil de superar.

Algú m’ha dit avui, jugant amb el títol del seu últim àlbum, que el concert de Pet Shop Boys va estar “inSUPERable”. Insuperable o no, el que sí puc dir és que són uns sirs del synthpop. Que no és poc.

Com a nota de tancament del Festival Cruïlla d’enguany, però, voldria constatar que, si no arriba a ser per alguns dels concerts, per a mi la nota del festival baixa respecte de la de les edicions anteriors. A més, suspèn en forçar la màquina amb l’aforament del divendres i la consegüent gestió del mateix, que es va veure reflectit en gent més passada de voltes del compte, trasllats lents, ocupació d’escales, llargues cues i impossibilitat d’arribar a veure un concert com cal a menys que t’hi haguessis plantat amb una hora i mitja d’antelació i el consegüent sacrifici d’una altra actuació. No anem bé, Cruïlla, no anem bé.

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