Los fisios y la música: en la variedad está el gusto

Las horas delante del ordenador, las malas posturas (asín, en plural) y una que se hace mayor, han hecho que tenga que ponerme en tratamiento para remediar contracturas varias. Tras la jubilación de mi queridísimo fisio-quiropráctico habitual  – Dídac, un fisio de esos de toda la vida con manos de santo-, tuve que buscar remplazo. Eso que preguntas y el boca a boca (a menudo mal llamado boca a oreja, que a puntico he estado de caer en la catalanada), topé con un chavalín jovencito, Dani Ortiz (highly recommended!), a 15 minutos de mi casa, con el que llevo dos sesiones.

No es que haya ido a muchos fisios en mi vida, pero me parece agradable a la par que relajante que tanto Dídac – cuando estaba en activo – como Dani amenicen la sesión con música. Solo he ido una vez a un fisio/quítame-de-un-apuro-muscular-que-no-puedo-con-la-vida que no utilizara la música en su sesión. Y me pareció raro. Tan raro como cuando para completar su ficha médica, necesitara saber sobre mi estado civil. ¿¡Qué tendrá que ver si estoy casada o soltera con mis puntos de tensión!? Anyway, a lo que iba: si bien la elección de estilo musical de Dídac iba por los derroteros del new age, música de ambiente y/o experimental minimalista (léase Mike Oldfield, Enya, Philip Glass, Wim Mertens and the like), la elección musical de Dani es un tanto peculiar. Durante la primera sesión, tuvimos a Jack Johnson de fondo. Pas mal. Pero es que durante la segunda sesión estuvimos escuchando Máxima FM, una cadena de radio dance. Y mientras una, relajada a más no poder mientras le meneaban la espalda, escuchaba atentamente que el sábado y el domingo parecer ser que echan un programa rimember güén dance en dicha emisora, Dani estaba de lo más concentrado deshaciendo nudos.

Esto me lleva a reafirmarme respecto a la validez discutible de un ítem en el último examen de vocabulario de un pre-intermediate donde se les pedía a los estudiantes que tradujeran al inglés “música relajante“. Se supone (deduzco, vaya) que tenían que poner chill out, pero los estudiantes, desconcertados, y con toda la razón, me preguntaron: “¿qué ponemos? classical? chill out? ambient?”.  De tratarse de Dani, hubiera preguntado: “¿qué pongo? pop rock? folk? dance?

Por lo pronto, solo diré que esta tarde me voy de shopping for clothes, y que como en Bershka a veces me aturdo con el techno, lo más probable es que tire por Mango, donde por allá el 1997 ponían uno de los himnos dance más relajantes ever written. Enjoy!

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2 thoughts on “Los fisios y la música: en la variedad está el gusto

  1. Si de fisioterapeutas y osteópatas hablamos, mi experiencia es otra, porque que yo recuerde con el último con el que hice sesiones oía música celestial… qué cosas tiene la vida ¿no te parece?. En cuanto a las compras nos queda por saber que música encontraremos en Stradivarius, Intimissi, Women secret y Calcedonia (parece una alineación de fútbol) para ir organizando la ruta de manera afinada…;)

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