Cuando lo Big, Blue y Beautiful tiene fecha de caducidad… ¿irreversible? (Parte I)

Son varios los sub-ejes temáticos alrededor del tema por antonomasia, el (des)amor, que encontramos en el que es, para mí, uno de los mejores discos del año en su género. Me refiero, efectivamente, a How Big, How Blue, How Beautiful (de ahora en adelante HBHBHB) de Florence + The Machine.

hbhbhb

Uno de ellos, que podría dar para un Trabajo de Fin de Grado o incluso de Máster, es la serie de vídeos musicales “Odyssey” (¡me ofrezco para dirigirlo!). Pero como este tema estaría beyond the scope de este post, lo dejaremos de lado, de momento. A lo que iba, la inglesa Florence Welch compuso HBHBHB a raíz de una ruptura sentimental, pero por lo que se puede entrever en sus letras, no fue ni un adiós de mutuo acuerdo, ni un adiós claro, ni un adiós de raíz. Fue uno de esos que duran, y duran, y duran. Y es que Florence fue a topar con alguien probablemente abrumado, agobiado (en esa fase de su vida, tampoco hace falta generalizar) por el estilo de vida de su novia. Perdut en la immensa mar blava. Pero sobre todo, alguien víctima de la indecisión. Perdut en la immensa mar blava. Esa vacilación, ese titubeo, ese estira i arronsa, ese una de cal y una de arena, ese ni contigo ni sin ti. Sí, ese gran lastre que arrastra no solo el indeciso sino todos aquellos que participan de sus circunstancias. Esa tortura emocional. Esa.

Gracias a esa ruptura, podemos disfrutar de 18 temas deliciosos que hacen de HBHBHB un álbum sincero, lleno de dolor, pero a la vez con atisbos de esperanza tras superar la ruptura. Efectivamente, Florence (y suponemos que el otro protagonista de la historia también), pasó por el famoso patrón de las cinco (o seis, según el autor) fases de cualquier ruptura o duelo:

  1. pérdida y negación
  2. enfado, rabia e ira
  3. negociación
  4. tristeza, dolor y depresión
  5. asimilación
  6. aceptación

Estas fases, de las que trataré en las próximas entregas de este artículo, se diferencian claramente en todos los temas, pero sorprende ver cómo es precisamente la indecisión la que aparece y desaparece como el Guadiana en al menos cuatro de los temas del álbum y deja su huella en otros tantos.

Una línea de un tema de la edición especial, “Conductor“, fue la que me llevó a centrarme en este aspecto, pues tal y como reza la canción:

The only thing that’s certain, 
Is your indecision
I guess it must be working
‘Cause you hit me with such precision

Si bien se ha analizado este tema desde la perspectiva de Flo como compositora y el proceso que sigue a la hora de escribir, si le aportamos el punto de vista de los amantes, ese “you” de “you hit me with such precision” no es otro que el compañero sentimental sobre el que Flo compuso HBHBHB  y que la relación de ambos protagonistas es el director, el eje principal, del álbum, y lo que la lleva a escribir.

If I write a song about you
Does that make you mine?

Sin embargo, lamentamos decirte, Flo, que no por luchar por una relación lograrás salirte con la tuya. Está claro que Flo, a lo largo de todo el disco, y también de la relación, se halla totalmente confiada y entregada a ese amor, pensando en ocasiones que es la directora de orquesta de esa relación. Una orquesta, no obstante, que parece no avanzar; más bien, lo contrario: se encuentra en un stand-by sempiterno.

The conductor caught in slow motion
The orchestra plays on
Over and over, the same motion
This work is never done

Flo parece haber decidido compartir su vida con alguien que no parece tenerla en el mismo grado de estima que ella. Ella puede que esté muy segura de lo que quiere, pero la correspondencia parcial del amado le hace perder control de la situación, pues la desidia del otro hace que cualquier esfuerzo sea en balde.

Who’s in control?
Who’s playing who?

Ella querría ver sus deseos cumplidos, conseguir la felicidad junto a su amado, pero topa una y otra vez con un muro insalvable:

She knows the song won’t save her
But what else can she do?

A su vez, Flo se encuentra en una posición incómoda, es tanto sujeto activo como pasivo:

I am the orchestra
The conductor too

Por supuesto, Flo tiene la batuta de su vida, pero en su vida, en su mundo, no siempre tiene el poder del director de orquesta, sino que también se halla supeditada a las acciones, deseos, decisiones, interpretaciones, juicios y sentimientos de su compañero de viaje por la vida, director de orquesta también a ratos.

Al contrario de su pareja, que se queda al margen (ya se sabe, sobre todo si no haces nada, no pasa nada), Flo es un ser reforzado (que no necesariamente fuerte), asertivo (que no por ello seguro), decidido (que no por ello impulsivo) y, sobre todo, valiente y que tiene claro lo que prefiere y quiere.

My heart is a concert hall
And I filled it with you

Y, por supuesto, alguien que demuestra aquello de que “detrás de alguien que arriesga, hay alguien que ama“.

La indecisión del otro actor de esta relación, que deja a Flo desarmada y desalmada, es también el tema central de “Make Up Your Mind“, en que el novio de Flo toma la posición más fácil, la más relajada, ¿la menos valiente? Pero evadir un tema, a veces solo sirve para intensificarlo. Sabiendo que la distancia más grande entre dos personas es no atreverse, Flo es la que toma las riendas, la que sabe lo que quiere y va a por ello, frente a la indecisión del otro:

Make up your mind
Let me live or let me love you
While you’ve been saving your neck
I’ve been breaking mine for you

Esto deja a Flo en una posición difícil, incómoda, tras intentar algo que termina por fracasar, seguramente por no haber obtenido una visión clara de todo el territorio desde el principio. Su pareja, un ser cuasihermético, con una inteligencia emocional de las que paraliza la relación con los demás, no le provee las herramientas necesarias ni las respuestas a las preguntas que Flo lanza…

But if you’re gonna make me do it
How’d you want it done
Is it best to sip it slowly
Or drink it down in one

… y no parece darse cuenta de que es un honor que alguien muestre interés por conocerlo, simple y llanamente, pero de verdad.

Ello hace que Flo no sepa para dónde tirar. Sabe qué quiere hacer, sabe qué le dicta el corazón, está segura de que puede ser algo constructivo para los dos. Y lo intenta porque el otro parece estar de acuerdo. Parece. Pero, ¿cómo hacerlo, Flo, para que la relación llegue a buen puerto si no tienes ni un triste faro en el mar? Menudo plan, Flo. Empezamos mal. ¿Terminaremos peor?

Continuará…

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2 thoughts on “Cuando lo Big, Blue y Beautiful tiene fecha de caducidad… ¿irreversible? (Parte I)

  1. […] Lo justifiqué en su momento con la crítica, lo justifiqué tiempo después con el análisis de su producción y la relación con la esencia del disco y Mar hizo un interesante ensayo centrándose en la lírica del álbum. No creo que haya más que decir de este álbum. Seis meses llevamos con él y aún sigue fresco. Un álbum enérgico con el que goddess Flo al fin adquiere en el panorama musical el papel que se merecía. Aquí crítica, aquí análisis, aquí ensayo. […]

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